APRENDIENDO A ALIMENTARSE CONOCERSE A SI MISMO NADA EN EXCESO

CROMOTERAPIA
¿Qué es la Cromoterapia?

EL HOMBRE ES EL ARCO IRIS

“He aquí el signo de la alianza que coloco entre vosotros y Yo (...)Yo coloco mi arco en la nube y éste será el signo de la alianza entre la tierra y yo”

Génesis 9.12-13

En el mes de mayo de 1987, en momentos de ser enterrado el gran maestro de budismo tibetano Chogiam Trungpa, apareció un Arco Iris circular alrededor del sol.

El Génesis y la memoria de los pueblos hablan de un diluvio seguido de un alba nueva y radiante simbolizado por el Arco Iris, sus colores revelan al hombre el secreto maravilloso de la luz.

La CROMOTERAPIA Se define como la utilización terapéutica de los efectos producidos por los colores en el organismo.

Un poco de historia
Las civilizaciones han recurrido desde siempre a los colores, tanto en sus rituales mágicos como a la hora de trabajar el ambiente en el que debían desempeñarse. Los trajes sacerdotales utilizan su aspecto mágico según los efectos que se considera que generan.

Los brujos, hechiceros y chamanes poseían y distribuían objetos que ellos creían que prevenían las enfermedades, entre ellos: fetiches, amuletos y talismanes; cada uno de estos objetos se pintaba con un color de gran significado psíquico para el paciente. Los tratamientos se realizaban en cuartos de determinados colores, los que también debían vestir los pacientes.

Los colores fueron un elemento importante aproximadamente desde el año 12000 A.C. hasta el 4000 A.C., cuando aparecieron las culturas antiguas de Sumeria (sociedad antigua no semítica de origen mesopotámico) donde las enfermedades menores se trataban con hierbas, masajes, colores y regímenes alimentarios.

Los orígenes de la terapia basada en las vibraciones de los colores se hallan tanto en la América precolombina donde, entre otros, los indios norteamericanos utilizaban el color para combatir las enfermedades crónicas, las heridas de guerra y las producidas durante las cacerías. También aparecen en Persia, donde se practicaba el culto a la luz conocido con el nombre de Ahura Mazda.

.En Egipto, en tiempo de Heliópolis, templo de la luz dedicado al sol, se consideraba que éste era el que daba la salud y prolongaba la vida. En el templo, los sacerdotes curaban con la ayuda de piedras preciosas utilizadas como lentes que filtraban la luz solar. Se realizaban curaciones según los colores espectrales presentes a las distintas horas del día.

Esta terapia siempre ha existido en India con los parsís, médicos procedentes de Persia, que se encargaron de transmitir la tradición, con la medicina ayurvédica. En el reino de Babilonia, en la antigua Grecia y en el Tibet, en el Libro de los Muertos se puede leer: “la esencia del hombre, su ser interior, está relacionado con el color”.

En la China imperial, donde se ha elaborado la medicina energética basada en los ciclos y la teoría de los cinco elementos, la observación del color de la piel de los pacientes servía de base para realizar diagnósticos. Para aliviar las dolencias de las personas epilépticas, las colocaban sobre alfombras de color violeta, cubriendo las ventanas con paños del mismo color; aquellas que sufrían de escarlatina vestían ropas rojas y eran bañadas por rayos de luz también rojos. Las personas que tenían afectados los intestinos recibían el tratamiento en color amarillo.

“Sin duda alguna es en China, antes de la época sumeria y de la colocación de colores en los diferentes niveles de los zigurats (templo en forma de pirámide escalonada), donde se dan las primeras formas de simbolismos de los colores asociados a las nuevas necesidades de los hombres, instituyendo sus primeras identidades”. (Paulette y Maurice Déribéré).

El gran rey Salomón también conocía el secreto de los colores. Probablemente el culto de Ahura Mazda celebrado en Persia se transmitió al pueblo de Israel entre los esenios, comunidad que existió desde el año 150 A.C. al 70 D.C. y a la que se supone pertenecía el Jesús histórico.

Medicina Tradicional China

Centros de Energía o "Chakras"

En Europa
En Europa, los “vitrauxs” de las catedrales, por las vibraciones de colores que presentan, transmiten paz y desligan a los creyentes de sus preocupaciones, serenando sus mentes con el fin de conducirlos hacia pensamientos más elevados.

La heráldica que aparece en la Europa del siglo XIII, transmite el mensaje de una simbología en la que colores y formas se combinan en una infinidad de variaciones mediante las cuales las familias se identifican y reconocen entre sí. El escudo ostenta varias piezas o figuras, representadas en esmaltes o colores. El término "esmalte" incluye la representación de metales, colores y forros. Los dos metales de uso común son el oro y la plata, el primero se representa por pintura amarilla y el segundo por pintura blanca. Los principales colores son: gules (rojo), azur (azul), sable (negro), sinople (verde) y púrpura.

En el Renacimiento, que da comienzo en Italia en el siglo XIV y se difunde por el resto de Europa en los siglos XV y XVI, pintores, escritores, filósofos y científicos han explotado las sensaciones experimentadas por los colores; entre ellos Miguel Ángel (1475-1564) arquitecto, escultor, pintor y poeta; Rafael (1483-1520), considerado uno de los más grandes e influyentes artistas de todos los tiempos, a ellos el Papa Julio II les otorgó una considerable libertad en su trabajo como artistas; Leonardo da Vinci (1452-1519) famoso como pintor, escultor, arquitecto, ingeniero y científico; en 1651 se publica su “Tratado de pintura”.

Paracelso, seudónimo de Theophrastus Bombastus von Hohenheim (c.1493-1541), médico y químico alemán nacido en Einsiedeln (hoy Suiza), conocía ya la influencia de los colores sobre la salud; muchos de sus remedios se basaban en la creencia de que “lo similar cura lo similar” según lo expresa en su Teoría de las Signaturas.

Isaac Newton (1642-1727), físico y matemático británico que en 1704 publicó su obra "Óptica", donde explicaba sobre la forma en que aparecían los colores, según la cual la luz del sol es una mezcla heterogénea de rayos diferentes -representando cada uno de ellos un color distinto- y que las reflexiones y refracciones que ocurren en el rayo de luz al atravesar un prisma lo dividen en colores independientes.

Johann Wolfgang von Goethe (1749-1832), poeta, novelista, dramaturgo y científico alemán, en su obra "El tratado de los colores" (2 partes, 1791 y 1792), publicada en 1810, luchó para que las personas comprendieran los aspectos metafísicos de los colores, resumió su trabajo en un aforismo: “La luz gobierna lo Físico y el Espíritu lo Ético”; en contraposición al concepto de la naturaleza puramente física del color que era propuesta y defendida por Newton.

Goethe dijo que algún día su teoría sobre los colores llegaría a ser más importante que su obra poética; ese tiempo ya ha llegado.

Rudolph Steiner (1865-1925), filósofo social, científico, educador, líder religioso y ocultista nacido en Austria, escribió la introducción y los comentarios de las obras de Goethe publicadas en 1880 y nuevamente en 1890 por Kurschner. Steiner dio un paso adelante con respecto a Goethe, intentando entender el color a través de las emociones.
La filosofía de Steiner veía al hombre como un ser de luz, pensaba que el alma vive en el color, entre la luz y la oscuridad; opinaba que la vida irradia color, y que a partir de la enfermedad ha de surgir una nueva conciencia que restablece su equilibrio en la salud y la curación.
Steiner dividía los colores en dos categorías: colores con lustre (rojo, azul y amarillo) y colores con imagen (verde, blanco, negro y melocotón), los primeros tienen actividad y los segundos tienen forma.

A mediados del siglo XIX, Robert Bunsen y Gustav Kirchhoff en Alemania, tras los primeros experimentos de análisis del espectro, decidieron que para identificar una sustancia podía utilizarse el análisis del color. Este gran descubrimiento significó un enorme progreso para la humanidad (comparable al invento de la rueda).

Edwin D. Babitt, científico, físico, místico y artista, publicó en 1878 en Nueva York su libro concerniente a la aplicación de las vibraciones de los colores en la medicina: "Principio de la luz y de los colores"; cuando publicó en 1896 la versión actualizada de su libro se hizo famoso como impulsor del color en el marketing. Desarrolló el “termolume”, una cabina con luces de colores donde la persona se sentaba para recibir tratamiento y también diseñó el disco de cromo, con forma similar a un embudo, que podía focalizar la luz y al que podían ponérsele filtros de colores.

Johann Jacob Balmer, matemático y físico en Basilea (Suiza), desarrolló en 1885 una fórmula basada en el espectro de colores del hidrógeno. Esta fórmula, que lleva su nombre, ayuda a los físicos a descifrar el significado de las vibraciones de los colores.

El Dr. Foveau de Courmelles publicó en 1890 en Francia la obra Cromoterapia.

El siglo XX
Niels Bohr, científico danés y ganador del premio Nobel de 1922, reveló la arquitectura del átomo y el origen de la luz con su espectro curativo de colores.

Las bases de la cromoterapia contemporánea se deben al Dr. Dinshah Ghadiali. Este investigador, médico, químico, físico y metafísico, precisa que mediante los colores cura enfermedades como la tuberculosis, la esclerosis en placas, el cáncer, la sífilis, la diabetes, las cataratas, etc. En su obra de tres tomos publicada en 1933 "Spectro Chrome Metry Encyclopedia", indica los tratamientos de trescientas dieciséis enfermedades por combinaciones de luces de colores. Según él, el organismo humano se comporta como un prisma viviente que disociando la luz en sus componentes fundamentales y extrae de ellos las energías necesarias para su equilibrio; su terapia consiste en aplicar sobre todo el cuerpo -o sólo sobre la zona afectada- la luz coloreada de una lámpara, para eliminar así los desequilibrios.

Hector Melli, en 1940, se define como radiestesista cromólogo, edita la obra "Secret des Couleurs" en la que establece su diagnóstico por radiestesia y asocia los colores, las piedras preciosas, los perfumes y los signos astrológicos.

Max Luscher, en su libro "The Luscher Color Test" indica como puede descubrirse una tendencia en el comportamiento, por la forma en que una persona agrupa ocho colores específicos para formar una serie de secuencias.

R.B.Amber, de Calcuta, en 1964 en India presentó su libro "Color Therapy".

Dr. Bhattacharyya, ex Director del Instituto Oriental, indica que el prisma es el medio más eficaz para diagnosticar con los colores. Para él, el color prominente en la cara es el color ofensor que ha causado la enfermedad y debe ser contrarrestado con el uso del color complementario.

El Dr. Jacob Liberman, destacado optometrista estadounidense, desde 1974 practica cromoterapia y fototerapia; ha escrito el libro "Light: Medicine of the Future". Sostiene que “La luz es la medicina del futuro, que impulsará a la humanidad a la era de una nueva iluminación”. Al contrario de la opinión vertida por Alice Bailey, lamenta que la electricidad haya apartado a las personas de los ritmos naturales de luz y oscuridad, los que pueden ser compensados con el uso de la cromoterapia y la fototerapia.

John Nash Ott: gracias a los experimentos de este investigador de la luz, fotógrafo y autor, es que la cromoterapia ha entrado en la llamada Nueva Era. En sus obras, tituladas "Light", "Radiation & You: How to Stay Healthy" y "Health and Light", advierte sobre los peligros del uso excesivo y la regulación insuficiente de la tecnología electromagnética moderna; recomendando el uso del color como mecanismo curativo.

El Departamento de Salud Radiológica de la Food and Drug Administration (FDA) de los Estados Unidos pidió a Ott, en 1983, que fuera su asesor. Publicó una serie de cuatro trabajos “Color and Light: Their Effects on Plants, Animals and People” en cuatro números especiales de la International Journal of Biosocial Research en 1985,1986,1987 y 1988. Ott ha diseñado lámparas de todo el espectro, naturales y saludables, que se comercializan bajo el nombre “Vita-Lite”.

En 1978, William Tiller, jefe del Departamento de Ciencias Materiales de la Universidad de Stanford, estudió el trabajo de George de la Warr, investigador de Oxford (Inglaterra) que se especializó en radiónica. El doctor Tiller, en sus propias publicaciones, confirma que la investigación sobre la cromoterapia en la radiónica puede ser útil para la curación de los seres humanos y merece mayor investigación. “Administrada al aura multicolor del individuo, que es un campo electromagnético que se extiende hasta unos 91 cm. alrededor de todo el cuerpo, la cromoterapia restaura una armonía para la persona”.

Douglas Pratt, de la Universidad de Minnesota, estableció en 1979 una base científica para la cromoterapia e investigó sobre el efecto de las luces de colores en las plantas.
Hoy en día
Hoy día la cromoterapia, el uso del color y la luz, se presentan en gran variedad de iniciativas tales como la acupuntura cromática, los tratamientos con filtros, la gemoterapia, los elixires de colores, el uso del color desde los alimentos, la cosmética, el vestuario, la decoración y la iluminación.

Nuestro equilibrio energético depende de la capacidad del organismo para absorber todos los colores del Arco Iris. Esto es posible cuando todos nuestros centros de energía, conocidos como chakras, están abiertos y girando en el sentido correcto. Si alguno de estos centros pierde temporalmente su capacidad de absorción, total o parcialmente, se producen alteraciones que se manifiestan como disturbios en los niveles espiritual, mental, emocional y físico, pudiendo alcanzar a uno, varios o todos ellos.

Sabemos también que no sólo a través de la vista se perciben los colores, se ha demostrado que gran número de no videntes pueden diferenciar mediante el tacto las distintas cromáticas. En virtud de esto, cuando nos identificamos con un color es porque estamos manteniendo una estrecha relación con el mismo, nuestra intuición, nuestra supraconciencia o nuestro Yo Superior, cualquiera sea el nombre con que queramos identificar nuestra sabiduría interna, sabe qué es lo que necesitamos para sanarnos, de allí nuestra preferencia por algún tipo de alimento, por usar siempre que podemos “nuestra camisa favorita” o cuando rechazamos sistemáticamente algún color en particular.

A través de la cromoterapia o terapia de los colores, podemos conectarnos con nuestra sabiduría interna de sanación de una forma auto-selectiva y no invasiva. De esta manera estamos permitiendo que ella se exprese. Sin dudas, sabe qué necesita ser sanado aquí y ahora, hasta qué punto puede llegar en su proceso y, desde ese punto, permitir que surja el Ser en plenitud. En esta caso el terapeuta acompaña, decodifica los mensajes que brindan los colores, contiene en el proceso, pero el camino hacia la sanación es una decisión pura y exclusivamente del alma.

¿Porqué terapia del color auto-selectiva y no invasiva? Porque es la persona que concurre a la consulta en busca de asistencia profesional la que, en un ambiente de amorosa contención, libre de juicios de valor y sin que medien tiempos que no le son propios, conectándose con su Ser interior permite que su alma se exprese desde la gama de los brillantes colores de su Arco Iris.

Silvia Canziani

Fuente: Agradecimientos al Dr. Álvaro Luego, Nutrición y Dietética: www.drluengo.net


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