EL CUERPO MARAVILLA DE LA CREACION

… y Dios creó al Hombre, dice el Génesis
…en cada minuto del día y de la noche
… en cada bebé que nace
… la Creación se manifiesta
… la belleza renace sobre la Tierra.
La Naturaleza crea a los seres humanos bellos, perfectos
e idénticos en lo esencial de sus estructuras.
Cada uno de nosotros tiene una belleza especial, no según
los caprichos del momento sino según las propias
leyes de la Naturaleza.
Con frecuencia no confiamos en la Naturaleza, creemos que
nuestro deber es corregirla, vigilarla, así creamos
deformaciones en el cuerpo que se convierten en dolores
y bloqueos.
Estamos programados para la belleza, el cuerpo conserva
para siempre la memoria de su forma ideal, a pesar de las
distorsiones que creamos, los músculos siguen siendo
maleables y durante toda la vida tienen la capacidad de
liberarse y aproximarse a la forma perfecta
Lo
adquirido incide más que lo heredado. Las costumbres
familiares y en especial el mimetismo, deforman los cuerpos
con mayor frecuencia.
Therese
Bertherat dice en su libro El cuerpo tiene sus razones “…En
este momento, en el lugar preciso en que usted se encuentra
hay una casa que lleva su nombre. Usted es su único
propietario, pero hace mucho tiempo que ha perdido sus llaves.
Por eso permanece fuera y no conoce más que la fachada.
No vive en ella. Esa casa, albergue de sus recuerdos mas
enterrados, mas rechazados, es su cuerpo”
…
Cuantas veces decimos en nuestra casa “si las paredes
oyesen”. En nuestro cuerpo, las paredes son nuestros
músculos que todo han oído y nada
han olvidado. En cada uno de ellos, en la espalda, el cuello,
las piernas, el diafragma, la cara, se encuentra registrada
toda nuestra historia desde el nacimiento hasta el día
de hoy.
Nacimos
con un cuerpo armonioso, flexible, alegre y desde los primeros
meses de vida reaccionó a las presiones familiares,
sociales, morales, así nuestro cuerpo fue sustituyéndose
por otro cuerpo, muchas veces lo sentimos como extraño,
lo descuidamos, no lo nutrimos adecuadamente, somos reticentes
para aceptarlo y hasta en nuestro interior lo rechazamos.
El cuerpo para conformar tuvo que deformarse
…
“Cómo es adentro es afuera y… como es
afuera es adentro”
A veces es mas fácil comenzar cambiando la imagen,
lo externo, pero esto al poco tiempo trae insatisfacciones,
por eso es necesario liberarse de las programaciones del
pasado para hacerse cargo del propio cuerpo y descubrir
todo su potencial.
Vivir
significa nacer continuamente.
Es
necesario encontrar las llaves de nuestro cuerpo, tomar
posesión de él y habitarlo.
Tomar
conciencia, escuchar las sensaciones, los mensajes sutiles
y variados del cuerpo, nutrir adecuadamente nuestras células
y abrir el acceso a la totalidad del propio ser, para recuperar
la autonomía, la vitalidad, la salud, la unidad.
…”Nuestro
cuerpo es nosotros mismos
Es necesario conocerse a sí mismo y aceptar la responsabilidad
de conocerse mejor que nadie
Es tiempo de tomar conciencia de la relación entre
el Todo que es el Cuerpo y el Todo que es el Universo, entre
el movimiento continuo de los órganos del cuerpo
y el movimiento de la tierra y el sol
Nuestro cuerpo sin esperar consentimiento de la “inteligencia”
reconoce las leyes cósmicas y se somete a ellas
Cuando hayamos comprendido como nuestro cuerpo vive su vida,
nos mostraremos quizá dispuestos a ayudarle a funcionar
lo mejor posible, cuidándolo y asistiéndolo
por métodos que tomen en cuenta su relación
con la Naturaleza…”
Therese Bertherat
Bibliografía
consultada: Bertherat,T y Bernstein,C.- El cuerpo tiene
sus razones.
Ed. Paidós. 1990
Bertherat, T.- La guarida del tigre. Ed. Paidós.
1992
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