Imagen corporal y peso ideal
Pensar
en el peso ideal nos hace reflexionar en la imagen corporal
y profundizar en el autoconocimiento
¿Qué
es la imagen corporal?
Por imagen del cuerpo humano Paul Schilder entiende la
“representación que nos formamos
mentalmente de nuestro cuerpo, la manera en que éste
se nos aparece”. Esta imagen se integra
mediante sensaciones provenientes de los músculos,
vísceras, impresiones táctiles, térmicas,
de dolor, etc., que cuando se conectan con el modelo del
cuerpo cobran significado real. Además, poseemos
una experiencia inmediata de esta unidad corporal, más
allá de lo perceptivo, lo que se designa como “esquema
corporal, imagen tridimensional que todos tenemos de nosotros
mismos”
La
imagen corporal es una apariencia propia del cuerpo que
incluye experiencias pasadas que, frecuentemente, quedan
fuera de la conciencia y forman modelos organizadores
de nosotros mismos, que se denominarían “esquemas”
gracias a los cuales es posible el reconocimiento de posturas,
partes corporales y movimientos. Dicho reconocimiento
se extiende a todo lo que participa de nuestro cuerpo,
vestidos, objetos, instrumentos, hayan sido eliminados
o no, se suman al modelo de nosotros mismos y forman parte
de nuestro esquema corporal
La
imagen del cuerpo es construida, y como tal, existe un
continuo análisis a fin de establecer qué
partes convienen o no dentro de este plan de construcción.
En esta estructuración, son factores sobresalientes
el movimiento y la acción, como así la función
de la memoria y el aprendizaje, merced a los cuales las
experiencias anteriores se integran a nuevas organizaciones.
La
imagen corporal es dinámica, se reestructura según
las situaciones fisiológicas y vitales, depende
de las intenciones y objetivos de la voluntad
La construcción de la imagen corporal está
representada por procesos conscientes e inconscientes.
Las
impresiones ópticas y táctiles forman la
base de la experiencia corporal, estas impresiones posibilitan
el vínculo final entre los diversos puntos de la
superficie de nuestro cuerpo. Según Schilder la
estructura de la imagen corporal también se basa
en procesos que tienen lugar fuera de la conciencia. Es
allí donde se construye activamente la imagen corporal.
También
existe una imagen social del cuerpo que hace posible la
propia imagen.
En la teoría de Schilder , la imagen corporal “es
siempre la suma, en cierto modo, de las imágenes
corporales de toda la comunidad del individuo, y las relaciones
que tienen lugar en ella. Esta estrecha relación
se advierte no sólo en la esfera perceptiva, sino
también en el plano emocional libidinal: la desnudez,
la vergüenza, el rubor, y el temor social dan cuenta
de la importancia social de la imagen corporal”
El intercambio se realiza por medio de proyecciones, identificaciones
e introyecciones, que tienen lugar con personas del mundo
real o fantaseado durante el camino que se recorre desde
la primera infancia, la adolescencia y a lo largo de toda
la vida
Schilder
afirma que los procesos que constituyen la imagen del
cuerpo tienen un correlato en la esfera libidinal, por
lo tanto tienen un valor fundamental nuestras actitudes
con los objetos de amor y sus actitudes hacia nosotros
En
síntesis, la imagen corporal es la representación
mental del cuerpo, la experiencia subjetiva que poseemos
de él, en el sentido de una integración
de diferentes aspectos: biológicos, sociales, libidinales,
afectivos, etc., cuya resultante es una gestalt nueva
y personal para cada individuo
Relación
entre imagen corporal y peso ideal
A
veces el peso ideal, no coincide con nuestro peso real
y, sin embargo, la imagen corporal es excelente, nos vemos
bien y observamos que la ropa nos queda adecuadamente,
nos miramos al espejo, nos encontramos conformes.
Otras veces el peso real es acorde con el peso ideal,
pero la imagen corporal es desfavorable. En este caso
todo nos queda mal, no hay forma de encontrar una prenda
de vestir adecuada, nos miramos un rato largo en el espejo
y sentimos ganas de llorar.
También es posible que la imagen corporal sea agradable
para los demás y desagradable para nosotros, o
bien como muchas personas con exceso de peso, se acostumbran
a su imagen corporal como resultado de percibirla con
frecuencia y toman conciencia de su cuerpo cuando van
a comprarse ropa o se miran al espejo.
El ser humano es muy amplio en sus posibilidades, la toma
de conciencia y el desarrollo personal depende de cada
uno.
Nuestro
cuerpo es la expresión de nuestra vida psíquica,
no solo para los otros, que nos ven desde afuera, sino
también para nosotros.
Tomar conciencia del cuerpo y de los matices sutiles de
nuestra vida interior es transitar el camino del autoconocimiento,
símbolo de la madurez humana.
Toda
nuestra vida está metida dentro de nosotros en
forma de huellas que son activadas por las palabras…
Las palabras encierran a la vez conocimiento e intención;
por lo tanto, enmarcar una intención en palabras
es el primer paso para cerciorarse de que se haga realidad.
Siempre que una palabra está respaldada por una
intención, entra en el campo de la consciencia
en forma de mensaje o petición. El universo está
siendo notificado de que tenemos un determinado deseo.
No se necesita más que eso para que los deseos
se hagan realidad, porque la capacidad de ejecución
de la consciencia universal es infinita. Todos los mensajes
son escuchados y obedecidos.
“Los mortales y los magos no son tan distintos como
piensas”, dijo Merlín. “Ambos envían
sus deseos al campo esperando una respuesta, pero en el
caso de los mortales, los mensajes son confusos y enredados;
en el caso de los magos, son transparentes como el cristal.
Aunque jamás se hace caso omiso de una intención,
puede haber obstáculos para su realización
considerando la cantidad de conflictos que se encierran
en ella, todos los conflictos presentes en el corazón
humano”…
Vivir esta lección implica reconocer que todas
las intenciones producen un resultado.
Deepak
Chopra
Bibliografía
consultada:
Chopra, D.- El sendero del mago. Ed. Norma
Dropsy, J.- Vivir en su cuerpo. Ed. Paidós
Schilder, P.- Imagen y Apariencia del Cuerpo Humano. Ed.
Paidós